Grupo Juventud Misionera
visita Fundamor

Nuestra intención fue el llevar un momento de felicidad a los niños de la fundación, teniendo la oportunidad de compartir una parte de la mañana con ellos, conociendo el entorno en el cual se desarrolla su día a día, las instalaciones de la fundación, el trato y apoyo que les brindan diferentes entidades a la fundación. Al llegar al lugar nos encontramos con un ambiente muy agradable y confortable, podíamos sentir la alegría de los niños en cada rincón, llegamos llenos de expectativas y nos relacionamos rápidamente ellos, pues son transparentes en demostrar su afecto.

Al momento de hacer las actividades fue muy divertido, todos estábamos dispuestos especialmente los niños, saltaban, reían y cantaban con nosotros. Nos impresionó demasiado la capacidad que tienen de brindarle amor a una persona, en especial por el hecho de que apenas nos conocían y rápidamente se formó un vínculo entre los niños y “Los estudiantes” como ellos nos llamaban.

Nos encantó y nos alegró demasiado el momento en que los niños recibieron los regalos, la expresión en sus rostros y la felicidad que tenían fue indescriptible, este esfuerzo y colaboración por parte de muchas personas de la familia Claretiana fue algo inmenso para estos pequeños.

Para nosotros fue una experiencia nueva y demasiado agradable, ya que jamás habíamos tenido contacto tan cercano con niños que se encuentran en esta condición, de alguna manera nos permitió abrir los ojos a las diferentes realidades que, aunque no son propias afectan a demasiadas personas alrededor del mundo y en muchas ocasiones no las tomamos en cuenta o no somos conscientes de esto.

Fuimos con la intención de llevar un regalo, pero lo que ellos nos regalaron no se compara a lo que materialmente nosotros les entregamos; ellos nos proporcionaron un lugar en su corazón, el mejor regalo que recibiremos sin duda esta navidad.